SÍNDROME DE HISTAMINOSIS ALIMENTARIA NO ALÉRGICA (HANA).
Dr. Félix López Elorza
Presidente de la S.A.E.I.A.
Histamina: molécula vital y perversa a la vez:
La Histamina es imprescindible para la vida; por ello, hay muchas
funciones dentro de la biología de cualquier ser vivo que no pudieran
hacerse sin la presencia de la histamina. De esta forma, decimos que es
vital, pues su presencia es necesaria en cualquier zona
anatómica, aunque en diferentes concentraciones.
Decimos que es perversa porque cuando las cantidades normales son
sobrepasadas, ocasiona síntomas, bien localizados o bien generalizados,
que hacen perder la salud.
Enfermedades por Histamina:
Las distintas enfermedades por histamina las podemos clasificar tanto
por el origen de la histamina como por las zonas donde impacta o cuadros
clínicos que ocasiona.
Si atendemos al origen, puede ser:
- Exógeno, es decir, que proviene de la histamina contenida en la dieta y
que no ha sido convenientemente desactivada en el tubo digestivo,
pasando a sangre para posteriormente dar síntomas. Esto es lo que
conocemos como síndrome de HISTAMINOSIS ENTERAL (HE) del que
posteriormente hablaremos.
- Endógeno, esto es, que proviene de la histamina acumulada dentro de las
células del propio individuo, y aquí hay varios apartados que hemos de
considerar, según sea el mecanismo inductor de esa liberación:
- Si el mecanismo es mediado por IgE, estamos ante un
proceso alérgico que puede estar desencadenado por neumoalérgenos
(pólenes, ácaros, hongos), proteínas alimentarias y medicamentos.
Generalmente, estos cuadros tienen una sintomatología clínica muy
característica y muy bien conocida por los especialistas en alergia.
- Si el mecanismo no es IgE (hay varios) estamos ante un proceso de
HISTAMINOSIS ALIMENTARIA NO ALERGICA (HANA), que es la más frecuente, y
responsable de los síntomas que más nos ocupan. Es una enfermedad muy
frecuente, emergente, multisistémica y no bien conocida. Hay otras
situaciones de histaminosis donde la liberación se produce en
ausencia de agentes causales conocidos (alimentos) como el
estrés, exposición al sol en exceso, etc. En estos casos, aún
teniendo un buen control de la dieta, puede haber
recrudecimiento de los cuadros clínicos.
Puede ser atrevido por mi parte realizar una clasificación de la
histaminosis alimentaria no alérgica (HANA) en función de los síntomas,
pero no sería descabellado pensar en que hay:
- síntomas directos, por impacto de la molécula con los distintos
receptores: jaquecas, migrañas, disregulación de las secreciones
(saliva, lágrimas, flujo vaginal), hinchazón abdominal después de comer,
calambres musculares, diarreas, y una larga lista de síntomas.
- síntomas por acciones indirectas, como son fundamentalmente el eje
observado por nuestro grupo, que incluye: dolor por presión,
deshidrataciones intervertebrales, estreñimiento y piel seca, entre
otros.
RESUMEN: vemos como una misma molécula, según su procedencia, puede
ocasionar una histaminosis enteral (HE), enfermedad alérgica o una
histaminosis alimentaria no alérgica (HANA), y según como impacte en los
distintos receptores, puede ocasionar un conjunto de síntomas muy
diversos.
Síndrome de HANA. Problemas diagnósticos.
El principal problema que se plantea a la hora de diagnosticar un
síndrome de HANA
es que el enfermo prioriza su síntoma mayor, ya sea una jaqueca, un
colon irritable u otro síntoma cualquiera, y acude al especialista
correspondiente. Y eso está muy bien, pero en ese punto el especialista
debe hacer un correcto diagnóstico diferencial y distinguir clínicamente si en el enfermo se dan
o no otros síntomas que hagan sospechar en un síndrome de HANA, como por ejemplo disregulación de
secreciones, deshidrataciones intervertebrales, contracturas, etc. En
ese caso, la primera opción etiológica será pensar en que puede haber
uno o varios alimentos desencadenantes del proceso. Esto puede permitir
al especialista utilizar tanto los recursos terapéuticos propios de su
cuerpo de doctrina como los derivados de una dieta terapéutica para
evitar la enfermedad.
Para que nos hagamos una idea del carácter multisintomático de este
tema, en nuestro laboratorio realizamos estudios a distintos
especialistas que llevan ya muchos años de experiencia con este tipo de
pacientes. Si
tuviésemos que dar cifras sobre la procedencia, se podría decir, sobre una
base de miles de enfermos, que un treinta o cuarenta por ciento pueden
proceder de distintas consultas de medicina interna, donde acuden por
dolencias de fibromialgia o fatiga crónica; un veinte o veinticinco por
ciento de consultas de traumatología, con problemas de deshidrataciones
intervertebrales entre otros; diez o doce por ciento de consultas de
digestivo; un porcentaje algo menor de neurología y porcentajes
significativos de alergia, dermatología, hepatología, psiquiatría, ORL,
entre otros. Capítulo a parte forma la pediatría, donde la problemática
es más específica y con otros esquemas. Todos estos especialistas,
compartiendo sus hallazgos, han sido los verdaderos artífices del
conocimiento acumulado en la histaminosis alimentaria no alérgica (HANA)
POR QUÉ LAS SIGLAS "HANA"
No pretendemos acuñar un nuevo síndrome, porque los síntomas son casi
tan viejos como la humanidad, ni tampoco engordar más la lista de
siglas, pero puede ser una buena herramienta para que, con un flash,
ante un síntoma puntual, se piense en otros que pueden ayudar en un
momento determinado.
Dietas terapéuticas personalizadas.
Esta es la base del tratamiento; su nombre es muy intuitivo, el objetivo
es que a la persona afectada se le instaure una dieta exenta de los
componentes que no pueda tomar, y esto a veces es muy problemático por
la mezcolanza de componentes.
EL PROBLEMA DE LA DIETA
Cuando a una persona se le prescribe una dieta terapéutica, si tenemos
en cuenta que la mayor frecuencia de positivos son las proteínas lácteas
y la harina de trigo, se encontrará con un gran problema, y es que las
proteínas lácteas se las va a encontrar en aproximadamente más de
noventa productos, y muchos de ellos no sospechados porque no han sido
un componente tradicional. Así que dejará de tomar casi todos los
fiambres, embutidos, helados, chocolates, pastelería, algunos tipos de
pan y de pastas, además de quesos, yogurt, mantequillas y una larga
lista.
Síndrome de Histaminosis Enteral (HE)
Está igualmente ocasionado por histamina, pero a diferencia del HANA,
aquí la histamina es de origen alimentario.
La histamina de la dieta ha de ser inmediatamente desactivada en el tubo
digestivo: esto lo realiza una enzima llamado diaminooxidasa (DAO) y si
esta enzima no trabaja adecuadamente, la histamina de la dieta pasa a
sangre y aparecen los síntomas. Pero además, por regla general, de una
forma crónica, porque comemos frecuentemente.
La inhibición de la DAO se produce por los siguientes factores:
- Manipulaciones quirúrgicas y radioterapia del tubo digestivo.
- Posiblemente genéticas.
- Sobre todo y ante todo por consumo de fármacos. El consumo de fármacos
no es gratuito bajo este punto de vista, y eso ha de tenerse muy en
cuenta porque coincide que, en casi todos estos procesos, los fármacos
sintomáticos utilizados son fuertes inhibidores de la DAO; y este es el
drama, si ante un síntoma prioritario de un HANA se le administra
medicación sintomática, podemos correr el riesgo de cronificar el
proceso. Eso ya lo saben muy bien los especialistas que tienen
experiencia; nuestro reto es hacerlo llegar a todos, porque aunque este
hecho ya hace muchos años que está publicado por W. Lorenz y Satler, no
ha sido lo suficientemente tenido en cuenta.
Evidencias del Síndrome de Histaminosis Alimentaria No Alérgica (HANA)
A título de ejemplo sobre la prevalencia del HANA, durante el mes de
junio en la web de la Fundación Migraña se colgó una encuesta para
contestar sobre los síntomas concomitantes en este tipo de enfermos.
Sobre unas dos mil respuestas, ni una sola tenía menos de tres o cuatro
síntomas además de su dolencia neurológica principal. Pero esto está en
fase de publicación.
INFORMACIÓN GENERAL DE LAS ÚLTIMAS
ACTIVIDADES
Los pasados días 30 y 31 de marzo, por invitación de la Fundación Migraña,
el Dr. Félix López Elorza, Presidente de nuestra Asociación, participó en
dos eventos para personas de dicha Fundación en Alicante y en el Colegio
de Farmacéuticos de Valencia.
Dado, por una parte, la repercusión mediática que han tenido, y por
otra, los errores que han aparecido en los medios, pasamos a informar de
cuáles son los contenidos que se intentaron trasmitir:
Primeramente, hemos expresado que el conocimiento de los síntomas
ocasionados por enfermedades por alimentos, ha sido fruto del trabajo continuado de un
grupo de médicos de nuestro ámbito que han sabido detectar, desde
diferentes especialidades, los casos de enfermedades por alimentos y que
han compartido su conocimiento durante treinta años.
Este hecho ha sido tremendamente enriquecedor para todos; por ello, el
mérito es de todos.
Este conocimiento nos ha llevado, entre otras, a las siguientes
conclusiones:
- Cuando hay una enfermedad ocasionada por alimentos, generalmente son
varios los síntomas que se repiten, sea cual sea el diagnóstico que
preocupe en ese momento. Por ello, y después de nuestra experiencia, es
relativamente fácil de identificar el riesgo alimentario como factor causal del
proceso.
- Para el diagnóstico del alimento o alimentos causales, una vez estudiados
todos los recursos de laboratorio, desde el año 1982 optamos por
realizar liberación de histamina específica, que si bien es la técnica
más compleja, en nuestra experiencia era la de mayor rentabilidad
diagnóstica.
- También el protocolo seguido en la forma de explorar al
enfermo por el laboratorio juega un papel importante. Vamos
realizando grupos de alimentos (no más de nueve) progresivamente y
conociendo la dieta del enfermo.
- La histamina es para nosotros la molécula clave de todo el proceso y,
si bien a veces no es la directamente responsable, sí nos vale como
trazador diagnóstico identificando el alimento que la libera. Es por
ello que consideramos que el nombre correcto sería «histaminosis alimentaria» más que
intolerancia alimentaria.
- Es importante conocer que la histamina está presente tanto en
nuestras células como en todos los alimentos que tomamos, aunque unos
contengan más que otros. La reacción histamínica de nuestras propias células se produce cuando
tomamos algún alimento al que somos positivos y estas células liberan
histamina, desencadenándose los síntomas.
- Como hemos dicho, todos los alimentos
tienen histamina, lo que ocurre es que ésta es inmediatamente desactivada
por un enzima (DAO) con lo cual no tenemos síntomas, pero hay
situaciones en las cuales esta enzima no trabaja correctamente y la
histamina de los alimentos ocasiona síntomas. La causa más frecuente de
inhibición de la DAO es el consumo de fármacos por boca, lo que explica
que cuando hay un fuerte consumo de fármacos las molestias persistan de
una forma crónica.
- En resumen, cuando se diagnostica correctamente el
alimento o alimentos
responsables y la DAO está funcionante, se suprime el alimento y
desaparecen los síntomas, pero si hay un fuerte consumo de fármacos, al
retirar el alimento positivo el enfermo no mejora por la histamina
contenida en la dieta que no está desactivada.
EL DIAGNOSTICO:
- Lo aconsejable es consultar al Especialista del síntoma predominante; en
el caso que nos ocupa hoy que son las migrañas, lo razonable es
consultar con el neurólogo porque ha de hacer un diagnóstico diferencial
con otras
causas no alimentarias que pueden requerir acciones más inmediatas. Si
éstas se descartan y además los pacientes tienen un patrón de
síntomas compatible con un proceso de
histaminosis alimentaria, lo aconsejable sería investigar si existen alimentos
implicados en el proceso, saber cuáles son y posteriormente instaurar una dieta
terapéutica como tratamiento base.
LOS SÍNDROMES Y SÍNTOMAS:
- Hemos evidenciado entre otros: migraña, fibromialgia, fatiga
crónica, estreñimiento y/o diarrea, sialorrea, contracturas musculares,
deshidrataciones de discos intervertebrales, acúfenos, y un largo etcétera.
- Es importante tener en cuenta que cada uno de estos síntomas pueden
darse de manera individualizada sin estar relacionado con alimentos,
pero si concomitan varios de ellos, lo más razonable es pensar que la histaminosis alimentaria puede ser la responsable del cuadro.
LOS ALIMENTOS:
- El alimento que con más frecuencia encontramos positivo es el
grupo de las proteínas lácteas, posiblemente por ser el más frecuentemente consumido,
seguido de la harina de trigo, el huevo, algunas carnes y pescados,
y otros alimentos en menor proporción.
LOS PROBLEMAS DE LA DIETA:
- Las personas afectadas tienen auténticas dificultades a la hora de hacer
la compra porque los componentes básicos están muy mezclados. Así, cuando
a una persona afectada se le recomienda que no tome proteínas lácteas,
éstas las encontrará no solamente en productos lácteos sino también en
algunos embutidos, panes, etc. por lo que se limitan mucho sus
posibilidades. Estos productos, aunque están correctamente etiquetados, al
no ser sospechados por el comprador son consumidos, cometiendo sin saberlo infracciones en la dieta.
- Hemos de concienciar a los manufacturadores de alimentos para que
ofrezcan productos con menos componentes, para no limitar el consumo de
muchas personas. Igualmente necesitamos alternativas al pan de trigo con
otros cereales puros aunque tengan más dificultades en la panificación.
Celebramos mucho la presencia del vicepresidente de los restauradores
porque quedó perfectamente concienciado del problema y se puso manos a
la obra para ir avanzando en la solución de este tema.
Agradecemos a la Fundación Migraña y muy especialmente a su Presidenta,
Elena Ruiz de la Torre, y a su Vicepresidente, Juanjo Duelo Riu, por
haber tenido la habilidad de ilusionarnos para compartir nuestros
conocimientos con sus asociados.
Ha sido un placer haber estado en Alicante y Valencia con vosotros.
P.D.: Nos desvinculamos de toda información aparecida en algunas notas de
prensa dando porcentajes de enfermedad crónica por alimentos.
Dr. Félix López Elorza.
Presidente de la S.A.E.I.A.